CURIOSIDADES E HISTORIAS ESCONDIDAS
TRAS NUESTROS ESCAPARATES
En 1926, hace ahora cien años, Santa Eulalia organizó su primer desfile de alta costura en la primera planta de su tienda del Pla de la Boqueria, siendo pioneros en Barcelona. Para conmemorar este hito, a lo largo de los próximos meses y hasta finales de septiembre, iremos desvelando curiosidades y anécdotas vinculadas a nuestra historia.
¿SABÍAS QUE EL ORIGEN DE NUESTRO NOMBRE ESTÁ VINCULADO A LA CIUDAD DE BARCELONA?
El nombre de la tienda Santa Eulalia proviene de su ubicación original en Barcelona, cerca del portal medieval del mismo nombre donde la leyenda sitúa el martirio de la santa, copatrona de la ciudad. La tienda fue fundada en 1843 por Josep Taberner y su hijo Salvador en una época en la que la ciudad aún estaba amurallada. El establecimiento comenzó a ser conocido popularmente por el nombre del lugar donde había estado el portal dedicado a la santa. No fue hasta finales del siglo XIX cuando oficializó esta denominación, pasando a llamarse Almacenes Santa Eulalia, y convirtiéndose en uno de los primeros comercios en adoptar un nombre comercial propio. Por entonces, lo habitual era que las tiendas llevaran el nombre de su propietario.
¿SABÍAS QUE PERE FALQUÉS, AUTOR DE LAS ICÓNICAS FAROLAS CON BANCOS DEL PASSEIG DE GRÀCIA, DISEÑÓ EL EDIFICIO DE NUESTRA ANTIGUA TIENDA EN EL PLA DE LA BOQUERIA?
En 1898, Domingo Taberner decidió demoler el edificio original para levantar uno más acorde con la elegancia de la época. En la fachada se colocó una imagen de santa Eulalia, que aún hoy puede contemplarse. El proyecto fue obra del arquitecto modernista Pere Falqués, autor de las emblemáticas farolas con bancos de trencadís del Passeig de Gràcia.
¿SABÍAS QUE A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX SANTA EULALIA OFRECÍA VESTIMENTA Y EQUIPACIÓN PARA LA PRÁCTICA DEL ESQUÍ?
Desde 1914 y hasta la década de 1970, Santa Eulalia fue uno de los pocos establecimientos que ofrecía colecciones de esquí a sus clientes. Su apuesta fue verdaderamente pionera: el primer remonte mecánico de España no se instaló en La Molina hasta 1943, casi treinta años después.
En sus inicios, los trajes se confeccionaban en gruesa franela y se combinaban con camisas de lana de viyela. Y no fue hasta los años 60 que aparecieron los tejidos sintéticos que mejoraron sensiblemente la funcionalidad y el rendimiento de las prendas.
Publicación de la colección de Invierno 1914-15 de Santa Eulàlia