Tendencias P/V 2012
Entusiastas, sin complejos y optimistas. Así son las propuestas de los diseñadores para una primavera y un verano colorido y atrevido, declinado en el color del Mediterráneo.
Todo se termina (o empieza...) en este 2012 y su primavera anticipa lo que tenga que venir llena de optimismo, ganas de lucir prendas bajo el sol e ir a juego (y jugar, que por algo el año también es olímpico) con el resto de regalos del verano.
El hombre se quita sus corsés y se vuelve menos rígido, la virilidad se abre a cuestionarse y sin darle más vueltas, se pone lo que le da la gana; le importa poco ya quién vaya a juzgarla. El tobillo al aire se ve, por ejemplo, en Christian Dior y las bermudas también se acicalan en Etro, para los más extrovertidos.
La silueta estrecha del clásico y nostálgico sixties se une a los cuadros de Neil Barrett, en elegante seriedad. El fondo de armario se constituye con prendas de colores neutros o ligeramente tostadas por el sol como en Acne, que también introduce el índigo, el color de la temporada. Porque la temporada es colorida (y a veces brillante) pero sobre todo es azul. Un azul visto en Band of Outsiders, Bottega Veneta (en denim ochentero), Canali, Martin Margiela o Jil Sander, que apuesta por el infalible azul marino.
En línea con el color favorito de la protagonista del biopic del año, el azul thatcher, como ella, crea un look categórico de un golpe. El inevitable apartado tecnológico se une a candorosos y suaves cárdigans como los de Hermès, que se mezclan con nuevos tejidos técnicos como los de Lanvin, quien luego los enlaza con prendas ligeramente deshilachadas o pespunteadas.
Y por todos los flancos, desde todas las trincheras: la camisa. Es la ganadora del campeonato que antes jugaban las cazadoras vaqueras o las americanas ligeras, o incluso la camiseta, su rival más feroz. Alocadas en Prada, oxford como las de Thom Browne, de cuellos altos como las hace Tom Ford o en clave versátil, estilo Paul Smith. La primavera perfecta para hacer las maletas de un verano que se intuye, más que nunca, eterno... y azul.